Publicado el: 05 Nov 2017

En defensa del cormorán

Por Loli GALLEGO

Al mismo tiempo que publico hoy en otra sección de este diario la ficha sobre el cormorán grande, quiero manifestar mi apoyo a todas las asociaciones que están en contra de la eliminación de los cormoranes .

Desde mi punto de vista a la Administración del Principado le es más fácil la eliminación de estas aves que ir sobre el núcleo del problema, que pasaría por eliminar los vertidos en los ríos, los drenajes de sus cauces para sacar gravas, la limpieza de los mismos para que  no vayan desapareciendo los bosques de ribera, el control de los furtivos, no solo en la pesca si no en la matanza de las aves.

Y me pregunto, ¿por qué ese afán de destrucción de la biodiversidad que constituye la naturaleza? Y me  contesto: es más fácil contentar a las asociaciones de pescadores deportivos que proteger a las aves. Se sabe que en diez años por los agentes medioambientales, dependientes de la Consejería de Desarrollo Rural se han eliminado 2.000 cormoranes, pero la regeneración de truchas y salmones a pesar de estas medidas desproporcionadas no ha tenido éxito. Insisto, el problema no está en los cormoranes ni en los martines pescadores, ni en las nutrias, ni en las garzas… está en la mala gestión medioambiental de las autoridades que no ponen los medios coercitivos para evitar la mortandad  de los peces.

Estas aves que son invernantes, que migran cuando cambian las estaciones son, según los “expertos”, dañinas parar la pesca deportiva. Seguirán así despoblando  hábitats mediante leyes fáciles pero se olvidan que lo más importante es mantener a la naturaleza en toda su diversidad.

Luego ocurrirá como a finales del siglo XVIII, y hasta mediados de XIX cuando la antigua Junta General del Principado alentó a los naturales de Asturias para sus matanzas. Pagaba a los llamados “oseros” por  matar osos, llegando  a la devastación de los mismos. Hoy se  invierte  mucho dinero en sus recuperación y si no se controla pasará lo mismo con otras especies.

Plantear esta medida de eliminación del cormorán grande contraviene la normativa europea, ya que no es una especie cinegética y su caza está prohibida. Pero las autoridades medioambientales hacen oídos sordos, se olvidan de las leyes europeas y tienen miedo a perder votos si no ejecutan lo que algunas asociaciones les plantean.

Las administraciones, que miren por el bien general, por la conservación de la naturaleza, que incluye la limpieza de montes, y luego que no se lleven las manos a la cabeza cuando los incendios destruyen hectáreas y hectáreas de los  mismos. Si estas medidas no se ponen en práctica, que sean consecuentes y retiren el eslogan de ‘Asturias Paraíso Natural’.

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