La cercanía del río Trubia, situado a tan solo cinco metros del edificio, como su ubicación al pie de la montaña, son la causa principal de la humedades procedentes del subsuelo que ascienden a los muros por capilaridad, dañando el enfoscado que cubre las paredes, y obligando con ello, periódicamente, a un costoso mantenimiento del edificio.
El proceso de recaudación de fondos se inició ya hace más de un año. Se han recibido donaciones individuales de los feligreses y de las industrias asentadas en Trubia como es el caso de Química del Nalón y de Industrias Doy. Además, el Arzobispado ha otorgado una subvención y ha avalado un crédito bancario que se amortizará con las aportaciones mensuales de los feligreses y con la recaudación de distintos eventos como viajes, fiestas patronales, venta de lotería en Navidad, etc.,
La ONG hace un llamamiento a la ciudadanía para poder seguir atendiendo a los animales…
La actividad contará con la participación del astrofotógrafo Paco Luzón y de Daniel Menéndez, presidente…
La organización agraria denuncia el desplome de las cotizaciones del precio de la carne de…
La Plataforma por la Defensa del Romió y su Entorno presenta alegaciones a las directrices…
En memoria de Demetrio Calzón Martínez, ex concejal y miembro de la Agrupación Socialista de…
La campaña, en la que participan voluntarios de la Asociación Salense Antivelutina y de Protección…