Publicado el: 05 Ene 2021

La otra cara de vivir en Valle del Lago

Guillermina TABLÓN
Casa de aldea La Corona de Auteiro
Los que nos dedicamos al turismo rural queremos atraer clientes y dar a conocer lo que nos rodea porque realmente nos parece maravilloso: el entorno natural, las cumbres, la tranquilidad, la forma de vida, las costumbres, las tradiciones, la etnografía y mil cosas más. Por ello mostramos las imágenes más hermosas, los momentos más idílicos; los huéspedes se alojan en nuestras casas de aldea o en nuestros hoteles rurales y disfrutan de dos, tres, cuatro… días en cómodas instalaciones que los propietarios nos preocupamos de acondicionar con calefacción, wifi, espacios amplios, pulcros y confortables. Pero hay otra cara de la moneda que no siempre se ve o se muestra y es el día a día de los que vivimos en los pueblos de alta montaña, porque vivir aquí no es lo mismo que tener la segunda residencia o pasar unos días de descanso.
Las casas de Somiedo ahora no son de teito. Muchas tienen calefacción y todas tienen cocina de leña con un buen “chiñeiro”, cada vecino se encarga en otoño de cortar la leña en los hayedos y almacenarla al lado de casa. Hay quien sigue haciendo matanza en casa y otros lo hacen en el matadero, algunos crían sus cerdos y la mayoría tienen sus vacas de raza autóctona Asturiana de los Valles. De los huertos nos surtimos de patatas y berzas. Resumiendo, la temperatura y la comida no es algo que nos preocupe especialmente, tampoco la nieve en las carreteras es un problema porque la quitanieves del Ayuntamiento abre paso todos los días.
Pero estamos en el siglo XXI y la sociedad avanza. Vivir en una zona de montaña o una zona rural no puede ser sinónimo de aislamiento tampoco en invierno. Quien elige fijar su residencia en un pueblo se merece las mismas oportunidades que quien decide hacerlo en cualquier otro sitio.
Una familia debe tener la posibilidad de ofrecer educación de calidad a sus hijos sin tener que elegir entre cambiar su lugar de residencia o desplazar a esos niños 70 u 80 km diariamente con tramos de carretera de montaña. Una persona debe tener facilidad para recibir atención médica especializada o tratamiento médico sin necesidad de cambiar de domicilio o permanecer ingresado en hospitales o residencias durante largos períodos de tiempo. Esto está pasando en Somiedo hoy en día sin necesidad de un virus que lo agrave.
Somiedo genera energía con el agua de sus lagos y de sus montañas. Tenemos una magnífica Central de la Malva que merece la pena ser visitada por residentes y eventuales porque muestra la magnitud de la obra en su día y la evolución de las instalaciones hasta la actualidad. Sin embargo, el arcaico y precario tendido eléctrico que lleva la electricidad a nuestras casas no resiste las embestidas de los frecuentes temporales, con lo cual también debemos tener a mano la lámpara de gas e incluso alguna vela para las frecuentes caídas energéticas.
Este año las aldeas han sido el refugio perfecto para muchos en la pandemia que nos sigue afectando. Puede ser este el momento ideal para valorar la vida en el campo más allá de las actividades tradicionales, la oportunidad de fijar población, de habitar los pueblos que en su día se abandonaron por falta de medios . En todo el mundo se habla de internet, teletrabajo, clases a distancia, reuniones online…una nueva forma de vida plantea la posibilidad de existir sin desplazamientos innecesarios. Pero hacen falta medios. En muchos sitios no hay cobertura de móviles, la fibra parece un lujo que muchos no tengamos derecho a reclamar. En la entrada de Valle de Lago EDP tiene fibra en “La Casa Compuertas” pero los vecinos del pueblo se encuentran con que la telefonía móvil e internet es algo con lo que no siempre se puede contar. Lo mismo que quien se aloja en nuestros establecimientos y debe teletrabajar.
Y ahora, para colmo, se nos cae la carretera. Podemos buscar las causas en la falta de mantenimiento, los incendios, el temporal, incluso el cambio climático… lo cierto es que en zona de montaña estamos expuestos a desprendimientos siempre. Hace años los hubo en Gúa, en El Puerto, en Castro, en Valle de Lago. Cuando nuestros antepasados nombraban “Los Arroxos” a determinadas zonas y el hecho de que sea un nombre bastante común en el concejo nos da idea de que no es un fenómeno nuevo. Pero lo que no podemos permitir es que la reparación se demore en el tiempo por tratarse de una zona rural ya que deja a 17 pueblos y 800 vecinos incomunicados, afortunadamente ya están trabajando para abrir paso pero también es este el momento oportuno para volver a poner sobre la mesa la necesidad de una reforma importante de la carretera AS-227 desde Aguasmestas hasta Santa María del Puerto. No hay derecho a que ese proyecto lleve años parado (ahora sí, ahora no) y los vecinos sigan siendo los que sufren los inconvenientes de una carretera estrecha y peligrosa.
Como vecina y propietaria de un alojamiento de turismo rural en Valle de Lago seguiré promocionando y mostrando al mundo la cara más atractiva del Parque Natural de Somiedo porque creo que es un sitio espectacular que debe ser visitado y es, además, el sitio que me vió nacer y donde quiero vivir.
Ningún vecino de la zona rural debe quedar aislado de ninguna forma en ningún momento.
Comentarios:
  1. Manuel Mallo Sierra dice:

    Mi felicitacion Guillermina por su escrito tan acertado,lo deseable ahora es que lo lean quien corresponda y cumplan las peticiones que Vd.hace,todas necesarias.Que el 2021 sea mejor para todos.ANIMO.

  2. Matilde Zarracina Valcarce dice:

    Esos días me hago constantemente una pregunta : ¿por qué si en el medio rural pagamos facturas, impuestos… con dinero que no es falso, que no se autodestruye y en cantidades semejantes o iguales a los ciudadanos, los servicios que recibimos a cambio son inferiores en cantidad y calidad? ¿por ser aldeanos, por no saber leer ni escribir…? ¿Nos vamos a resignar a cuidar este medio para las visitas? Yo por ahora no, Guillermina y muchas más seguro que tampoco…Que el 2021 sea un buen año, salud,

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