Publicado el: 05 Jun 2021

El Banco de España alerta sobre el riesgo de desaparición de varios concejos de la comarca

Quirós, Proaza, Teverga, Yernes y Tameza, Somiedo y Belmonte, están en la ‘zona roja’ de despoblación que aparecen en el informe de  la máxima autoridad financiera de España

Yernes y Tameza es uno de los concejos incluidos en la lista roja del banco de España / Carlos Manuel Fernández

L. Suárez / Grado

Seis concejos de la comarca del Camín Real de la Mesa están en la zona roja de la despoblación en España, una situación que afecta ya al 42 por ciento de los municipios españoles. En total, en España son 3.403 municipios en riesgo de despoblación, según el último informe del Banco de España, que alerta de que si se mantiene la tendencia actual y no logran frenar la despoblación, corren el riesgo de desaparecer, ya que a largo plazo no serían «viables». En esta situación están 23 concejos asturianos, seis de ellos de la comarca del Camín Real de la Mesa: Proaza, Quirós, Teverga, Yernes y Tameza, Somiedo y Belmonte de Miranda. Para entrar en esta «zona roja» de la despoblación los municipios tienen que haber perdido población desde 2001 a 2018 y tener una densidad inferior a 12,5 habitantes por kilómetro cuadrado. Otro municipio de la comarca, Santo Adriano, se libra de entrar en este ranking porque no cumple el requisito de la densidad de población.

El informe del Banco de España destaca que la desaparición de estos municipios «podría representar una amenaza sobre el medio ambiente, en términos, por ejemplo, de aumento en la incidencia de incendios y una disminución de la biodiversidad, si no se articulasen medidas mitigadoras’. El problema en España es mucho mayor que en otros países de la eurozona, como Alemania (con solo un 1 por ciento en este riesgo) o Francia, donde están en esa situación un 4 por ciento. Los niveles se acercan más a los que sufren países como Estonia, Finlandia o Letonia.

Las Tierras Altas de Escocia o el caso de Japón para frenar la tendencia

Los territorios que sufren este problema padecen, agudizados, los déficit que afectan al resto de las zonas rurales: envejecimiento de la población (una ‘tasa de dependiencia’ que se estima en que hay una media de un habitante mayor de 65 años por cada vecino en edad de trabajar, «mientras que en el resto de los municipios rurales y en los municipios urbanos esta proporción es de casi tres personas en edad de trabajar» por cada mayor de 65 años. El acceso a los servicios (educativos, de salud, de Interner, bancarios…) son otros déficits de estos territorios.El informe del Banco de España apunta a algunas experiencias internacionales para frenar situaciones similares, en concreto a la actuación en Escocia, y al caso de Japón.

En las Tierras Altas escocesas entre 1900 y 1965 se perdió un 15 por ciento de población. ese año se creó la agencia Highlands and Islands Enterprise (HIE), con el objetivo de revertir las tendencias de despoblación rural en la región de las Tierras Altas en Escocia. Logró crecimientos de hasta el 20 por ciento de población (frente al 2 por ciento de la media del país) incidiendo sobre aspectos como la mejora educativa, su adaptación a las necesidades de las empresas del territorio y la apuesta por la economía social. En Japón, se optó por la estrategia denominada «compactar y conectar», «consistente en la agrupación y reducción del número de municipios, que pasó de 3.200 a 1.700 entre 2000 y 2013. Dicho proceso de consolidación no ha consistido en una mera agrupación de entidades administrativas, sino que ha respondido a una planificación integral con el objetivo de aprovechar las oportunidades de cada grupo de municipios en torno a un núcleo central».

 

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