Publicado el: 25 Oct 2021

Indignación con la sentencia que retira la custodia a una madre por vivir en un pueblo

Unión de Pequeños Agricultores y la Federación de Mujeres Rurales califican de «anticonstitucional y absurdo» el auto, que otorgó el derecho al padre alegando que la mujer vivía en «la Galicia profunda»

Redacción/Grado

Vivir en un pueblo pequeño puede suponer la retirada de la custodia de un hijo, según el auto de una jueza de Msrbella, que retiró este derecho a la madre alegando que vivía en la «Galicia profunda». El caso ha suscitado indignación en el mundo rural, y ha ocasionado la reacción de sindicatos y asociaciones, como UPA y Fademur, Federación de Mujeres Rurales. Ambas organizaciones «condenan enérgicamenete» el auto de la jueza María Belén Ureña Carazo, de Marbella, que retiró la custodia de un bebé de un año a su madre con el argumento de vivir en “la Galicia profunda”. Para estas organizaciones el auto de la jueza «no tiene parangón en su desprecio al medio rural y a los principios constitucionales más básicos, principalmente el de la igualdad de todos los ciudadanos, independientemente de su lugar de residencia»

Fademur y UPA han mostrado su absoluto apoyo a la madre del pequeño, que reside en la zona de Muros-Noia (A Coruña) y han solicitado la actuación urgente del Consejo General del Poder Judicial y la revisión inmediata de la sentencia que “no está ajustada a derecho”.

Los argumentos de la jueza de Marbella son que la localidad del pequeño y de su madre está “lejos de todo” y en ella no hay “opciones laborales”. Por el contrario, Marbella ofrece, en su opinión, “múltiples posibilidades para el adecuado desarrollo de la personalidad de un niño y para que crezca en un ambiente feliz” con “todo tipo de colegios […] públicos o privados”.

Desprecio por lo rural

Estas organizaciones consideran que la sentencia muestra una “profunda incultura y desprecio por lo rural, el auto debe ser considerado como inconstitucional al no respetar los más básicos principios de igualdad entre ciudadanos y ciudadanas”. “Por esta regla de tres ningún agricultor o ganadera tendría derecho a criar a sus hijos en su pueblo, en su hogar”.

“En estos casos lo que debe primar, sin ninguna duda, son los derechos e intereses del niño, y los jueces y juezas deben dar ejemplo y comprender las circunstancias de vida de los progenitores y sus entornos”, han señalado.

“Recomendamos a esta jueza que pase una temporada en lo que ella llama la ‘Galicia profunda’ para que comprenda los numerosos elementos positivos que un pueblo tiene en el desarrollo de un niño. Estamos seguras de que así sus autos se liberarán de estos prejuicios anti-rurales y podrá desempeñar su función sin incurrir en patinazos tan graves como este”, han remarcado desde UPA y Fademur.

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