Publicado el: 23 Dic 2021

El Nacimiento, en una braña

Benjamín Álvarez, jubilado de Priorio, construye un portal de Belén siguiendo de manera minuciosa y minimalista la arquitectura típica de los teitos

Belen somiedo

El belén asturiano

Lucía Álvarez/ Las Caldas

Benjamín Álvarez, «Jaminín”, natural de Priorio y ferroviario jubilado, es un enamorado de la montaña, pero sobre todo de Somiedo y sus brañas. Como miembro de la “Asociación Belenista de Asturias”, también es aficionado a los belenes. Para las navidades de 2020 recreó un nacimiento dentro de la estructura de una televisión antigua, ambientada en la Cueva de la Lluera. Este año, motivado por su esposa, la ubicación elegida ha sido un teito. El teito es una construcción típica de Somiedo y Teverga.

De planta rectangular o cuadrada, tiene las paredes de mampostería y la techumbre compuesta por un entramado de madera que sustenta una cubierta vegetal. Esta cubierta, generalmente de planta de escoba, es el elemento más singular de la edificación y del que toma el nombre de “teito”. Muchas de estas cabañas se han conservado hasta la actualidad en perfectas condiciones, bien para guardar ganado, utensilios de labranza o como museos. Algunas han estado habitadas hasta hace pocas décadas.

Benjamín ha reproducido un teito que está situado cerca de Saliencia a escala 1:20. Se ha documentado en unas fotos que él mismo tomó hace más de 30 años, cuando aún estaba en uso para guardar el ganado, y una publicación de hace unos años de la Consejería de Educación Cultura y Deportes, “Construcciones con teito de escoba, Somiedo”. La réplica no puede ajustarse más a la realidad y está hecha con todo lujo de detalles. A la entrada podemos ver aperos de labranza y una banqueta en miniatura.

La puerta y la ventana se abren y hasta disponen de pasadores para cerrarlas. La base y las paredes de la cabaña están hechas con porexpan tallado con un cutter, piedra por piedra. Están pintados con pintura acrílica y se usó tierra para dar realismo a las juntas. La puerta, ventana y vigas son de madera de haya, que es la que se utilizaba comúnmente en los teitos reales, y la estructura del tejado con avellano, por el mismo motivo. El techo está hecho con planta de escoba, como no podía ser de otra forma, y tapines de tierra y musgo.

Alrededor de la cabaña, el suelo, también se cubrió de musgo y en el interior hay hierba seca. Las figuras del nacimiento están caracterizadas con trajes asturianos. Pertenecen a un coleccionable de un periódico local. A la vista está que el resultado es una auténtica maravilla. Varios meses de trabajo quedan bien reflejados en esta obra, que esperamos que no sea la última. Enhorabuena al artista.

 

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