Los azudes sin uso, en los ríos Nonaya y Camuño y los arroyos Pastrín y Barredo, se eliminaron para mejorar la continuidad del cauce, con una inversión de casi 41.000 euros
La Confederación Hidrográfica del Cantábrico ha eliminado cinco pequeñas presas (azudes) en ríos de Salas, dentro de los planes de mejora de la continuidad y de mantenimiento en los cauces: La actuación ha incluido también la retirada de restos de árboles. Se ha actuado en varios tramos del río Nonaya en el entorno de Espinedo, Casazorrina y Rabadiello; en varios tramos del río Camuño en las inmediaciones de Allence; en el arroyo Pastrín en las proximidades de Linares y en el arroyo Barredo en el entorno de Figares. La longitud total de estas actuaciones asciende a 530 m de cauce.
«En las proximidades de Allence, Linares, Figares, Rabadiella y Casazorrina se situaban cinco pequeños azudes. Tras la extinción de la concesión, los azudes revirtieron al Estado y se consideró necesario eliminar aquellos obstáculos que se presentaban en los cauces y no ofrecían ninguna utilidad. Además, se procedió la retirada de árboles y restos vegetales depositados en el cauce, así como a la tala de árboles secos, enfermos o con riesgo de caída», señala la Confederación. Los trabajos fueron realizados por la empresa pública Tragsa, con una inversión de 40.998 euros.

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