La compañía, que ha mandado a casa al 40% de su plantilla, destaca que comparte la preocupación de los empleados, y exige al Gobierno «soluciones concretas e inmediatas» ante el paro del transporte, que ha paralizado tanto la producción como las ventas e incluso las tareas de mantenimiento

Redacción/Grau
Los trabajadores de la mina de Boinás, en Belmonte, secundaron hoy masivamente la concentración de protesta convocada por los sindicatos frente a la consejería de Industria, ante el ERTE impulsado por Orovalle, que ha mandado a casa a un 40$ de la plantilla. Los sindicatos cuestionan el ERTE, y denuncian que fue impulsado sin acuerdo, «una muestra más del autoritarismo de la dirección», en una empresa que a finales de año ya vivió un grave conflicto laboral. Entre los trabajadores afectados hay mucho malestar por la manera en la que se ha seleccionado a los afectados por el ERTE, ya que denuncian que se ha hecho recaer de forma casi completa sobre los trabajadores de a pie, y no sobre el personal de administración o dirección.
Por su parte, Orovalle ha lanzado hoy una nueva advertencia sobre la gravedad de la situación que atraviesa la mina de Boinás, en Belmonte, por el paro del transporte, y ha reclamado al Gobierno «actuaciones concretas e inmediatas» para que se pueda reiniciar la actividad industrial en Asturias» donde asegura que la incidencia del paro de transportistas se está notando más que en otros lugares de España.
«Orovalle necesita un suministro continuo de materiales (cemento y árido, entre otros) para poder desarrollar su actividad», unos materiales que no están siendo suministrados a la explotación por el paro Como consecuencia del parpdel transporte, no se están recibiendo estos materiales. «Como ejemplo, se consumen diariamente 36 toneladas de cemento para fabricar gunita. En condiciones normales se reciben unas 12 cubas de este tipo de cemento a la semana. Desde el 14 de marzo se ha recibido únicamente, y de forma excepcional, una cuba de cemento, en un transporte escoltado por la Guardia Civil», añade la compañía. Tampoco están recibiendo repuestos de maquinaria, «lo que está impidiendo realizar los mantenimientos requeridos, comprometiendo también la agilidad con la que se podrá llevar a cabo el reinicio de la producción». El paro está afectando además a las ventas, ya que impide el traslado de la producción al puerto, lo que ha bloqueado la entrega de concentrado de cobre. «En condiciones normales se traslada diariamente concentrado de cobre al puerto. Desde el 14 de marzo no se ha podido realizar ni un solo transporte de este producto, por lo que no se han podido expedir ventas a clientes, y, adicionalmente, no se dispone de más capacidad de almacenamiento en las instalaciones de Orovalle en Belmonte».
Estas carencias han forzado «a paralizar los procesos de extracción de mineral y tratamiento en planta», esta éultima desde el 20 de marzo. La compañía estuvo unos días haciendo labores de mantenimiento y limpieza, pero al prolongarse los paros optó por tramitar un ERTE «con el objetivo de garantizar la seguridad en sus instalaciones y la viabilidad del proyecto minero a largo plazo». La empresa asegura que reiniciará su actividad en cuanto se garantice que la normalización de los servicios de transporte permite garantizar un suministro continuo de los materiales críticos para su actividad.
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