[Total, pa ná]
No sé a vosotros, pero a mí me pasa. Cuando te encuentras con alguien que llevas tiempo sin ver, no puedes evitarlo. «¡Joder, cómo ha envejecido!», piensas, porque si se lo dices a la cara serás un maleducado a un cabroncete, y no es el caso. Es lo de la paja en el ojo ajeno, porque uno no es consciente de su propio deterioro hasta que no lo ve reflejado en los demás, y a veces ni eso. Tendemos a ser benévolos con nosotros mismos, por defensa propia y salud mental. La autoimagen que nos acompaña habitualmente es la que decidimos congelar un buen día, cuando aún estábamos de buen ver y mejor estar. Y es la que fijamos en nuestro cerebro y nuestra memoria cotidiana para ir tirando y no cogernos asco a nosotros mismos, que es lo último. El problema surge cuando, al levantarnos por la mañana, te enfrentas a tu enemigo más flagrante: el espejo. «¿Que ese soy yo?», nos preguntamos angustiados. «No, ho, esas arrugas profundas e insultantes seguro que son marcas de la almohada. Además, no me he puesto aún la dentadura, y también influye», suspiramos confortados. El drama, como una bofetada de la cruda realidad, viene cuando, pasados diez minutos y con la piñata encajada, los surcos siguen en la piel y además recuerdas que duermes sin almohada, por lo del riego. ¡Pues menuda putada!
Empieza un año más, con todas sus consecuencias, entre ellas que nos queda uno menos para palmarla, y eso sí que jode. Y mientras tanto, a las prótesis, la disfunción urinaria (entre otras), los aguijonazos de la artrosis y los lapsus mentales se irán uniendo nuevas miserias, que no ya simples goteras, para corroborar, definitiva y rotundamente, que estamos hechos una mierda.
Así que, queridos coetáneos y coetáneas, nos quedan dos salidas: una, evitar todo aquello que nos pueda poner en evidencia, como coger una fesoria y al instante ver que no puedes con el alma, por lo que recomiendo arrinconar la fesoria y salvar el alma, que ojos que no ven corazón que no siente. Y dos, asumir de una puñetera vez que esto es lo que hay y aprender a adaptarse a ello con la mejor de nuestras sonrisas. Igual eso es lo suyo.
La muestra itinerante del fotógrafo Adolfo López Armán (1883-1980) dedicada a los espacios industriales, acoge esta…
El investigador recibe el galardón de Divulgación de la Química en la primera edición de…
Los trabajos están siendo ejecutados por la empresa Ingeniería de Construcción y Obra Civil, con…
"En 48 horas logramos borrar todos los mensajes, y nos enorgullece que fue el propio…
Alcaldes de los concejos vinculados históricamente a la variedad arroparon con su presencia el lanzamiento…
La compañía ha ejecutado 21 millones de euros de inversión dentro de su plan industrial…