El sindicato CSIF afea al gobierno local, del PSOE, que rechazara la petición de la empleada de ayuda a domicilio, mientras el alcalde, Gilberto Alonso, defiende que priorizara «la debida atención a las personas mayores y vulnerables del concejo»

Redacción/ Grau
El Juzgado de lo Social número 2 de Oviedo ha dado la razón a una trabajadora del servicio de Ayuda a Domicilio de Belmonte de Miranda, que llevó a los tribunales la negativa del Ayuntamiento de ajustar su horario para facilitar su vida familiar, tras ser madre. La trabajadora pedía entrar a las 8 de la mañana y salir a las 3, en vez de a las 9 para salir a las 4, un horario que ya tenía antes de coger su baja por maternidad. El Ayuntamiento rechazó sus pretensiones, alegando que imposibilitaban una correcta organización del servicio, por lo que la empleada llevó el caso a los tribunales. El Juzgado considera que el Ayuntamiento no acreditó las dificultades de organización del servicio, destaca que ya contaba con ese horario con anterioridad y le permite acogerse a él, en una sentencia contra la que no cabe recurso.
El sindicato CSIF ha acusado al Ayuntamiento belmontín de «restringir los derechos de una trabajadora, tras ser madre. La trabajadora Auxiliar de Ayuda a Domicilio, venía ejercitando sus derechos de maternidad, lactancia y conciliación, y solicitó a primeros de año, se le respetase el horario laboral de 8 a 15 horas, que venía haciendo antes de ser madre a fin de poder conciliar su vida laboral y familiar, para poder llevar al bebé a la Escuela de Cero a Tres. Ante su petición el Ayuntamiento lejos de contestarle, no le daba respuesta, generando a la trabajadora una situación de indefensión e inseguridad para determinar las fechas de adaptación del bebé en una guardería. Cuando apenas quedaba margen para su incorporación al puesto de trabajo, por parte de la responsable de Ayuda a Domicilio que es la Trabajadora Social municipal, se le dijo que su horario sería de 9 a 16 horas, sin más justificación, por lo que finalmente se vio en la necesidad de demandar al Ayuntamiento de Belmonte de Miranda, al refrendar el alcalde la decisión de la técnica, obteniendo un fallo que estima en su totalidad la demanda de la trabajadora. Desde CSIF lamentamos que un Ayuntamiento del PSOE, pueda atentar contra los derechos a la conciliación de una mujer trabajadora, que además solamente pidió que se le respetase su jornada, cuando se encontró con esta situación totalmente arbitraria», señala el sindicato.
El alcalde, Gilberto Alonso, asegura que «acata y respeta» la sentencia, pero que no la comparte. «Actuamos en todo momento guiados por el bienestar de nuestros mayores, entendiendo que la trabajadora tenía perfectamente cubiertas sus necesidades de conciliación con el acceso a la escuela de 0 a 3 años, que es gratuita. En un concejo como Belmonte, con una población mayor y dispersa, el inicio tan temprano de la jornada puede trastornar a los usuarios, que tienen que levantarse antes. Nuestra prioridad es dar el mejor servicio a nuestros mayores», concluye el alcalde.
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