La Sala Sola acoge la nueva propuesta artística que podrá visitarse hasta el próximo 16 de octubre

Redacción / Grau
La artista rumana afincada en Salas Anka Moldovan regresa a Gijón, de la mano de la Galería Sala Sola, con ‘Niebla Rota’, una muestra que se sitúa en una frontera incierta, envuelta en brumas, nieblas y humedad.
Ni figurativa, ni abstracta, la obra de Moldovan muestra personas presentes en “no lugares”, según la definición de Augé, espacios funcionales, de tránsito, por los que se pasa sin estar, en los que nunca se permanece, escenarios atemporales, de límites difusos, imprecisos, donde se impone la presencia de personas que caminan hacia la abstracción.
Son personas sin cara, pero con identidad, desdibujadas hasta límites extremos, tal vez para enseñarnos que detrás de cada rostro, siempre aguarda la posibilidad de transformarse en otro, porque, al fin y al cabo, los protagonistas de estas historias siempre hemos sido nosotros.
La ‘Niebla Rota’ que da nombre a esta serie conforma un binomio insólito que no corresponde a ningún fenómeno meteorológico sino a una conmoción emocional. Es en ese imposible físico que la obra de Anka Moldovan se hace metáfora, trasciende y nos plantea las preguntas esenciales, las que no tienen respuesta, solo aproximaciones.
Para Moldovan la niebla no oculta el mundo, lo define. En su obra desaparece la línea del horizonte, las fronteras del entorno, transformando el paisaje brumoso en un habitáculo mental donde el tiempo colectivo parece haberse detenido por completo.
Sus personajes atraviesan tierra de nadie, tierra de nada, en donde, como en las paradojas cuánticas, lo material puede estar o desaparecer o ser tan tenue que cabalgue entre el ser o el no ser. Sus Nieblas Rotas existen como un recurso funcional, utilitario, se podría decir que están, pero no son, simplemente surgen y nos arrastran a los huecos de la realidad.
La biografía de Anka Moldovan ayuda a comprender algunas de sus dimensiones. Nacida en Cluj-Napoca (Rumanía) en 1976, hija de un sacerdote ortodoxo, se formó en la tradición de los iconos bizantinos antes de licenciarse en Historia del Arte por la Universidad Autónoma de Madrid. Esa combinación entre espiritualidad, conocimiento histórico y experiencia en ámbitos relacionados con las políticas sociales ha contribuido a configurar una obra profundamente interesada en las relaciones humanas y en el mundo interior de la persona. Desde 2019 vive en un pajar rehabilitado como estudio en un pequeño pueblo de Salas dedicada por completo y en exclusiva a la pintura.
La exposición permanecerá abierta al público en la Galería Sala Sola, ubicada en la calle Pintor Mariano Moré 12 de Gijón, hasta el próximo 16 de octubre de 2026. El horario de visita es de lunes a jueves de 17:00 a 20:00 horas, y los viernes de 11:00 a 14:00 horas.
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