El estudio de impacto ambiental de la reordenación urbanística del entorno, en el que se prevé levantar el centro de empresas rurales, finaliza mañana su periodo de información pública

Redacción/ Grau
El Ayuntamiento de Belmonte de Miranda impulsa el plan parcial de Los Llerones, una ordenación urbanística del entorno del mercado de ganado necesaria para materializar el proyecto de construcción del centro de empresas rurales. El estudio de impacto ambiental simplificado ha sido sometido a información pública por el Principado, un plazo de exposición que finaliza mañana, 29 de julio. El plan parcial cuenta ya con informes previos favorables de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico y de la consejería de Movilidad, y afecta a una superficie de 43.506 metros cuadrados situada entre el río Pigüeña y la carretera regional AS-227.
El plan divide la zona en dos unidades de ejecución (U.E.1 y U.E.2.). La primera de ellas ya está edificada y es de propiedad privada, de diversos particulares, mientras que es la segunda la que es pública y está pendiente de desarrollo. Es en esta donde se pretende impulsar un polígono industrial, y donde se ubicaría el centro de empresas rurales, un proyecto que cuenta con subvención de los fondos Leader. El plan destaca además que la futura ordenación incluye espacios de aparcamiento que servirán para descongestionar la villa y establece un plazo de dos años para su desarrollo.
El plan ha sido redactado por los arquitectos Abel Alonso y Rosa Alba, y delimita espacios para usos dotacionales por parte del municipio, y parcelas para usos industriales.

Centro de empresas rurales
Uno de los proyectos que se pretende construir en el futuro poligono es el vivero de empresas rurales, para el que Belmonte de Miranda obtuvo una ayuda de 98.000 euros de los fondos Leader. Este proyecto, sin embargo, ha sido aplazado «pero no hemos renunciado a él. Simplemente lo sacamos a licitación y no hubo ofertas por la gran demanda de obras, pese a que el proyecto estaba muy bien valorado», explica el alcalde.
El proyecto, con un coste total de 226.793 euros, supone para las arcas municipales una inversion de 128.794 euros, según destacó en su momento el alcalde, Gil Alonso. «La idea es que se construya en una parcela municipal que hay cerca del mercado de ganado. La nave tendrá dos plantas, y en el piso de arriba irá el espacio para semillero de empresas rurales. Habrá además espacio para la maquinaria municipal que hoy se guarda en el propio recinto ferial».
El uso como almacén municipal permitirá desalojar del recinto las máquinas y materiales de propiedad municipal y que actualmente se guardan en el propio mercado con el trastorno que ello conlleva cada vez que se realizan las exposiciones de vacas y caballos. Además, facilitará que al quedar vacío el recinto ferial se puedan hacer diferentes actividades y eventos durante el resto del año.
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