
Bienvenidos un mes más, mis queridos contertulios, a este rincón. Espero que estas letras os encuentren bien. Si os place, empecemos. Hoy os traigo algo un tanto críptico.
Seguro que ya habéis oído la frase: «Los opuestos se atraen». En el caso que hoy nos ocupa, sin duda fue así. Dos temperamentos completamente distintos que se encontraron en el camino de la vida. Uno caótico como una tormenta de verano, infinitamente divertido. Otro, sereno y calmado como un atardecer. Juntos formaron y aún forman, un equipo discreto y eficaz. De esos que, paso a paso, mejoran el mundo. Como todos los héroes, los dejaremos en secreto. Sepan, mientras tanto, que estas letras son para ellos.
Hasta aquí, la disertación de este mes. Espero sepáis perdonar lo misterioso de mis palabras y que, como siempre, hayáis sacado provecho de ellas. Si es así, me despido. Quedo a vuestro servicio hasta la próxima.
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