«Nos tiraron botellas y de todo, parecía la ciudad sin ley», lamentan los vecinos que fueron protegidos por la Guardia Civil al cierre de la verbena de Santullano
La alcaldesa condena los hechos, pero destaca que la comisión de festejos «respetó a rajatabla el horario» y no participó en los disturbios

L. S. N./Santullano
«Se pusieron en el prao frente a la casa y empezaron a insultarnos y a lanzarnos cosas. Uno llegó a agarrarme de la camiseta y a tirarme un cubalibre. Tuvo que venir la Guardia Civil a proteger la casa, esto parecía la ciudad sin ley». La vecina de Las Regueras que denunció a la verbena de Santullano por ruidos y cuya casa fue protegida por la Guardia Civil acabó la fiesta en Urgencias, tras una subida de tensión. Hoy, el día después del suceso, barre los cristales y anuncia una batería de denuncias. «Esto no va a quedar así, somos uno contra muchos, pero no somos tontos ni ignorantes, nos defenderemos», asegura el propietario de la casa, Ángel Gómez. Aunque el conflicto entre estos vecinos y las fiestas del pueblo se remonta a hace al menos nueve años, ayer el problema se desmadró, según aseguran los afectados, cuando a las 3,30 de la madrugada la orquesta anunció que tenía que dejar de tocar porque unos vecinos habían denunciado ruidos.»La gente vino entonces a nuestra casa, que está justo frente al prao de la fiesta, y empezaron a insultarnos y a lanzarnos cosas».
Las persianas estaban bajadas y no se llegaron a romper cristales, aunque sí hay señales de impacto en dos de las persianas y una puerta. En el patio, restos de cristales y un bote de spray. Los vecinos afectados aseguran que denunciarán a la alcaldesa, Maribel Méndez, a la que acusan de no haber intervenido para impedir la agresión, «y a todas las personas que hayan sido identificadas por la Guardia Civil o que nosotros podamos identificar». Respecto a la fiesta, los conflictos empezaron hace años, cuando la familia se instaló a vivir en una casa que está al lado del prao de la fiesta. «Ya intentaron agredir una vez a mi madre, que pidió que bajaran la música, y ya tuvimos algún juicio», asegura Ángel Gómez. «Como siempre hay problemas, antes de las fiestas pedí a Delegación de Gobierno que estableciera un horario de cierre de la verbena, ya que mi familia y yo tenemos derecho al descanso. Se fijó para las tres y media, y ayer pasó lo que pasó. Han llegado a tirarle voladores a los perros y a las ovejas. Voy a pedir protección a Delegación de Gobierno», concluye.
Nueva ordenanza
La alcaldesa, Maribel Méndez, condenó hoy los hechos, y destacó «la gran labor» que desarrolla la comisión de festejos. «Ha sido un incidente completamente lamentable, que condeno con rotundidad. Ocurrió fuera del prao de la fiesta, yo personalmente no pude intervenir para evitarlo. Me consta que la comisión de festejos, que ha trabajado enormemente para dar unas fiestas estupendas a todo el concejo, cumplió a rajatabla el horario. Y cuando sucedió este desagradable incidente, cuando un grupo de gente se fue a la carretera a increpar a este vecino, todos se quedaron dentro de la barra».
La alcaldesa anuncia que el Ayuntamiento estudiará la elaboración de una ordenanza para reforzar la seguridad y la buena convivencia en las fiestas, «haremos todo lo que esté en nuestra mano». «Es una fiesta que lleva celebrándose 60 años sin problemas en este mismo entorno, hasta que llegó este vecino, que tiene enemistades en todo el concejo, ya que ha presentado no menos de 30 denuncias urbanísticas contra otros particulares. Tiene muchas enemistades, no sólo por la fiesta, y lamento profundamente que esto esté perturbando la buena convivencia que siempre ha caracterizado a Las Regueras. Y agradezco la excelente labor de la comisión».
La Guardia Civil interviene en la clausura de la fiesta de Santullano
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