Publicado el: 05 Dic 2017

Érase una vez en diciembre

Por Luis GARCÍA DONATE

Un mes más estamos de vuelta, con los primeros susurros del invierno erizándonos el vello de la nuca, pero no hay nada que la cocina de carbón no pueda remediar. Además el crepitar del fuego crea el ambiente perfecto para una buena historia, así que con vuestro permiso, vamos a ello.
Elijo como siempre un título un poco rebuscado, me gustan las cosas salpimentadas con detalles interesantes, con solera. En esta ocasión, el extravagante encabezamiento de nuestro artículo nos lleva lejos, al este, a los suntuosos palacios de la Rusia de los zares puesto que fue allí y en diciembre hace ya casi cien años donde mataron a los últimos de la dinastía Romanov y con ellos a la famosa Anastasia. Pasemos a otros asuntos más festivos que no está el mundo para contar penas, el caso es que le puse este título porque quería hablar de la Navidad y al pensar en ello, me vino a la mente la imagen de la catedral de San Basilio en Moscú, curiosas asociaciones de una mente activa.
Volviendo a lo que nos ocupa, la Navidad está al caer y un servidor, aunque ya no tan joven como en otros tiempos más inocentes, sigue emocionándose como un enano ante la llegada de estas fechas. ¿Qué queréis? El turrón me puede. Aprovechando la difusión de este humilde artículo quisiera desear a todos mis conocidos, lectores habituales y novatos y a los que no lo sean, una feliz Navidad y un prÓspero año nuevo. Cuidado con “El Gaitero” y si no toca la lotería, que tocará, estoy seguro, salud para poder jugar el año que viene. Después de lo dicho, este humilde escriba se despide, espero que os haya dejado con buen sabor de boca, como de costumbre. Ha sido un placer señores, hasta más ver.

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