Publicado el: 14 Dic 2018

Dígale a la Navidad que puede pasar

Por Luis GARCÍA DONATE

Muy honrado y agradecido de estar un mes más en su presencia, mi estimado público, siempre es agradable volver a donde a uno le aprecian y si no que se lo digan al barbudo vestido de rojo que visitará en breve nuestros domicilios cambiando regalos por leche y galletas. Aunque mejor me callo que igual este año me toca carbón por hablar más de la cuenta. Como habréis podido adivinar por el tono del saludo, estamos en diciembre otro año más y espero que sigáis disfrutando de mi obra por mucho tiempo, si las musas me conceden la inspiración. Una vez hechos los preámbulos de rigor, vamos a ello.
Navidad, Hanuka, Yule, Festival de Gion, todos aluden a lo mismo. Formas de festejar el final del año, motivo de reuniones familiares y por qué no, de alguna discusión con el cuñado de turno que lo mismo plancha un huevo que fríe una corbata pero solo de boquilla. Llega el frío final del año y nada es tan bueno para mantener una temperatura agradable como el calor de hogar así que id descorchando el champán y tomaos un par de copas por los que están y por los que no, que el único homenaje verdadero a los que nos dejaron es vivir lo mejor posible. Va llegando ya el turrón, las uvas y toda la tropa. En nada acabamos el año y llega enero, pero eso, amigos, es otra historia. Por el momento, que los pequeños de la casa rebusquen en los catálogos para escribir la carta a los reyes, los veteranos lo pedimos por fax que ya no hace falta practicar la ortografía. El único inconveniente es que así siempre se colapsan las líneas en esta época.
Bueno, aquí acaba el último del año, espero que como siempre, os haya gustado. Ahora os dejo para que hagáis inventario de turrones y mazapanes y para los que no hayáis sido buenos lo aparentéis un poquito, quién sabe, a lo mejor todavía cuela y os libráis del carbón. Ojo con El Gaitero y muy felices fiestas

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