Publicado el: 28 Jul 2021

Los ‘stolpersteine’ por las víctimas del nazismo llegan a Asturias

El grupo de trabajo Deportados Asturianos pide a Memoria Democrática que impulse este reconocimiento a las víctimas, varias de ellas de la comarca, como se hace en toda Europa

El ‘stolpersteine’ colocado en Oviedo en memoria de Luis Montero, ‘Sabugo’

Esther Martínez/Las Regueras

El día 9 de agosto  se cumplirán dos años de la publicación de un edicto en el Boletín Oficial del Estado, del listado que recogía los nombres de los 4.427 españoles asesinados en los campos de concentración nazis. Esta publicación era una parte de las medidas recogidas en la Ley de Memoria Histórica para reparar la dignidad de los deportados que además, fueron privados de la nacionalidad española por decisión de la dictadura franquista. De los 10.000 deportados procedentes de España, unos 7.500 fueron prisioneros en Mauthausen y su subcampo, Gusen, aunque también hubo españoles en Ravensbrück, Dachau, Neuengamme, Sanchsenhausen y Buchenwald. Ciento ochenta y nueve eran asturianos, entre ellos cinco mujeres; Olvido Fanjul, Natividad Fernández, Rita Martínez,Ángeles Álvarez y Leonor Rubiano. Entre estas víctimas se contaban también varios vecinos de la comarca, a los que LA VOZ DEL TRUBIA dedicó una serie de reportajes. El Ayuntamiento de Grado y las familias de los deportados moscones impulsan en la actualidad la creación de una escultura, en el que trabaja el artista Juan de la Fuente, descendiente de uno de los asesinados.

Uno de los reconocimientos que se están llevando a cabo en muchas ciudades de Europa, son los ‘stolpersteine’ (piedras de la memoria o piedras del tropiezo); unos adoquines en forma de cubo, hechos a mano por el artista Gunter Demning, que llevan una placa de latón con los datos de la víctima y que se coloca insertada en la acera del lugar donde vivía o trabajaba, para devolverle al sitio desde donde partió antes de ser asesinado en los campos del horror nazi. El artista que ideó el proyecto fue Gunter Demnig. Hace unas semanas y por iniciativa de su familia, llegó a Asturias, la primera pieza, que se instaló en la acera de la calle Uría de Oviedo, frente a la estación de Renfe, donde trabajó el deportado asturiano, Luis Montero “Sabugo”. En la actualidad hay más de 60.000 adoquines en más de 1.800 ciudades de toda Europa con la inscripción de los nombres de las víctimas del nazismo. La primera ciudad en instalarlos fue Colonia (Alemania).

El grupo de trabajo Deportados Asturianos  lleva trabajando sobre las biografías de estos hombres y mujeres desde febrero de 2020 y ha mantenido reuniones con Begoña Serrano, la directora de Memoria Democrática de Asturias, para lograr el definitivo reconocimiento por parte del Principado de Asturias a todos los asturianos y asturianas que sufrieron en los campos de concentración nazis, tras haber padecido la guerra civil en nuestro país, y que por ese motivo se exiliaron en Francia, sin saber que el horror continuaba más allá de los Pirineos.

Algunas de las demandas que el grupo de trabajo ha hecho a Memoria Democrática es un espacio en su página web, para las biografías, que ya está en funcionamiento, un reconocimiento público en forma de monumento, o la colocación de stolpersteiner en los municipios de nacimiento o residencia de los deportados. Begoña Serrano ya se ha puesto en contacto con los alcaldes de la mayoría de ayuntamientos, para lograr el objetivo de colocar ‘stolpersteine’ en todos ellos.

Deportados Asturias ha conseguido redactar las biografias de 110 de los asturianos y tiene en estudio 79. Hacen un llamamiento a los familiares para que colaboren si disponen de información respecto a estas historias. En Grado se han conseguido localizar a las familias de los tres moscones deportados, en Candamo, son dos y en Quirós se buscan familiares de Laureno Nava, cuya historia está documentada, pero es importante el testimonio familiar.

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