Redacción/Trubia
El pasado 18 de agosto, el trubieco Eduardo Morais, que durante el confinamiento mantuvo alta la moral de los vecinos con su acordeón, sufrió un desmayo en el vestuario de la fábrica donde trabaja, Así empezó una pesadilla que le ha llevado a perder la movilidad, debiendo utilizar silla de ruedas; a hablar con dificultad y a perder la vista de un ojo. Se trata de un problema neurológico que requiere un abordaje «multidisciplinar», un tratamiento que no le pueden dar en el HUCA ni en la red de hospitales públicos. Según el llamamiento que ha lanzado en redes sociales, le han informado de que sólo se podría tratar en una clínica privada de Madrid, pero le han denegado el traslado y posterior tratamiento, y le derivan a que solicite prestaciones por dependencia. «Yo quiero recuperar la salud. Tengo 35 años, dos hijas de 10 meses y 4 años, y no quiero pagas ni prestaciones ni jubilaciones, quiero recuperarme, si hay tratamiento», clama el trubieco, en un llamamiento que ha encontrado enorme eco entre los vecinos y se ha compartido más de 12.000 veces en Facebook.
Orientada a aquellas personas que quieran participar en la campaña anual 2026 en el concejo,…
ASEAVA y el Ayuntamiento no descartan recuperar la cita si la situación sanitaria mejora En…
La cesión a Tineo del poblado de la Térmica, un complejo arquitectónico único, abandonado al…
Hay accidentes que son tragedias y otros que son la consecuencia lógica de un sistema…
La 8º Carrera Solidaria tendrá lugar el 22 de febrero en los 78 concejos asturianos…
El alto tribunal estima la demanda de la Asociación para la Conservación del Lobo Ibérico…