Beatriz Álvarez / Quirós
Su novela, Los surcos invisibles de las lágrimas, y una guitarra, acompañaron ayer tarde al autor degañés, Pedro Fernández en un café literario organizado por el Club de Lectura de Quirós en la biblioteca del concejo. El acto que fue abierto al público inaugura el curso 24-25.
En lo que fue una tarde entrañable tanto por la cercanía del autor como por el interés mostrado por las integrantes del club, se desgranó la novela. Un texto lleno de poesía que cuenta la historia de una familia en Cabuerza, escenario imaginario pero que podría ser la Degaña natal del autor. Una familia marcada por el destino en la que la emigración primero a América y luego a Europa, la Guerra Civil, las transformaciones sociales acontecidas durante el siglo XX junto al amor y la amistad son alguno de los temas principales.
El autor introdujó el acto cantando canciones de Amalia Rodrigues, Edith Piaf y Joan Manuel Serrat, “playlist” de la novela, pues la música acompaña el crecimiento de los protagonistas a lo largo de la acción, lo tangos de Gardel a un joven Mingo emigrante en Buenos Aires y los fados de Rodrigues a Ramón en su periplo francés.
El autor, que fue profesor durante muchos años en el Instituto Pérez de Ayala (Ventanielles) de Oviedo, también tuvo un recuerdo cariñoso para esta época y sus alumnos.
Efectivamente las lágrimas dejan surcos invisibles, igual que los surcos que deja la emoción y la memoria e igual que los surcos arados por profesores entrañables en jóvenes estudiantes de instituto. Sin duda, una tarde de literatura con mayúsculas.
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