Residentes del pueblo y los alrededores se han volcado en la recuperación de la capilla, ante la indiferencia del Arzobispado por su deterioro

Redacción/ Trubia
Vecinos de Caces, en el valle de Las Caldas, ha arrimado el hombro para restaurar la iglesia de la localidad. Los residentes del pueblo y de los alrededores se han volcado, reparando, pintando y dejando la iglesia como nueva, «para que no cayese, estamos olviados por el Arzobispado». Los vecinos denuncian también el estado en el que se encuentra la estación ferroviaria, de ADIF, «completamente abandonada».


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