El equipo de gobierno asegura que no tuvieron conocimiento del caso con anterioridad al lanzamiento judicial, y que están ya trabajando con el abogado de la afectada

Redacción/ Grau
El Ayuntamiento de Grado ha salido al paso de las informaciones surgidas tras la paralización, en la mañana de este miércoles, del desahucio de una vecina de Berció, defendiendo la actuación desarrollada por los Servicios Sociales municipales durante la tramitación del caso.
A través de un comunicado, el equipo de gobierno asegura que la familia fue atendida desde el momento en que solicitó ayuda y subraya que, con anterioridad a la notificación del lanzamiento, no había existido contacto con los Servicios Sociales.
Según explica el Consistorio, una vez recibida la petición se facilitó la realización de los trámites necesarios y se mantuvo una “disponibilidad absoluta” para atender la situación planteada.
El Ayuntamiento enfatiza que se siguieron los protocolos establecidos para la valoración de situaciones de vulnerabilidad social y rechaza de forma tajante que se haya producido “ningún tipo de dejación de funciones”.
La administración local añade que, en estos momentos, el equipo de Servicios Sociales continúa trabajando en coordinación con la dirección letrada de la familia afectada. Asimismo, señala que no ofrecerá más detalles sobre el caso con el objetivo de preservar la confidencialidad y el respeto a las personas implicadas.
El lanzamiento previsto para este miércoles en Berció fue finalmente suspendido, permitiendo a la familia permanecer por el momento en la vivienda mientras continúan las gestiones relacionadas con su situación. El Juzgado ha dado un plazo de diez días para que entreguen las llaves de la vivienda, dejando sin casa a una vecina de 88 años de edad con demencia y problemas cardiacos, víctima de violencia de género.
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