La intérprete cántabra Alba Gutiérrez, afincada en el concejo, introdujo la pieza en el repertorio de las jornadas, que reunieron a 150 músicos de España, Francia, Italia, Bélgica y Portugal

Beatriz Álvarez/ Quirós
La Danza de Tene, un pequeño núcleo del concejo de Quirós, viajó este mes de agosto hasta Barcelona para formar parte del repertorio de trabajo en el encuentro dedicado a la música, la danza y la transmisión de las tradiciones de raíz. Entre los días 17 y 23 de agosto, alrededor de 150 alumnos, además del profesorado y el equipo de organización, participaron en una semana dedicada a la música tradicional y la percusión, con alrededor de una decena de talleres. Hasta Barcelona llegaron participantes procedentes de muchos puntos de España y de Europa.
Dentro del programa del encuentro, la cantante y panderetera cántabra Alba Gutiérrez impartió el taller “Cantos y bailes de la montaña (Cantabria / Asturies)”, dedicado a profundizar en el universo de la pandereta de montaña y en los repertorios tradicionales de ambos territorios.
Gutiérrez cuenta con una amplia trayectoria como intérprete, investigadora y docente de música tradicional. Comenzó su formación en el folklore a los cuatro años, en la Escuela de Folklore de Cabezón de la Sal, y posteriormente amplió su formación musical en el Conservatorio y la Escuela de Artes y Oficios de Vigo. Su trabajo se ha desarrollado especialmente en torno al conocimiento de la cultura tradicional, el trabajo de campo y la recopilación de cantos y ritmos.
Reconocida en diferentes certámenes de música tradicional, en 2013 recibió el galardón a Mejor Panderetera de Cantabria y ha representado a Cantabria en festivales internacionales europeos. Su actividad docente la ha llevado a escuelas y aulas de música tradicional, así como a centros educativos de distintos puntos de España. Su conocimiento de los repertorios tradicionales y su trabajo como intérprete hacen de Gutiérrez una de las voces destacadas de la música popular del norte peninsular. Actualmente vive en Quirós, un vínculo que une de manera especialmente significativa las tradiciones cántabras y asturianas y su presencia en el encuentro. A lo largo de su trayectoria ha colaborado en directo y en grabaciones con artistas de la talla de Wafir Sheik, Xabier Díaz, Eliseo Parra, Xosé Manuel Budiño y Kepa Junkera, y desarrolla también su trabajo en otros ámbitos del canto tradicional, entre ellos la música antigua, árabe y sefardí. En el presente es vocalista en el grupo Corquieú.
El taller impartido por Gutiérrez abordó la pandereta no solo como instrumento de percusión, sino también como elemento ligado a la vida comunitaria y festiva. Los participantes trabajaron ritmos tradicionales, acompañamientos de danza, repertorios procedentes de la transmisión oral y el trabajo de campo, así como las conexiones y diferencias entre las distintas tradiciones musicales de la Península.
De Tene a Barcelona.
En este contexto se desarrolló el taller de canto y percusión en el que los participantes aprendieron, entre otras piezas, la Danza de Tene que era la que cerraba la romería en las fiestas bailada por todos los vecinos y vecinas. La pieza fue elegida para formar parte del concierto final de Encuentro de Raíz. Allí, ante un público formado por participantes y asistentes al encuentro, la melodía fue interpretada y bailada por personas procedentes de diferentes países europeos y de distintos puntos de España.
Para Alba Gutiérrez el momento tuvo un significado especial. Tene es una pequeña aldea en el concejo de Quirós, y ver cómo una melodía vinculada a este lugar era bailada por personas sin relación previa con Asturias convirtiéndose en protagonista, ofreció una imagen especialmente poderosa de lo que significa transmitir la música tradicional y de cómo lo pequeño puede convertirse en universal. La experiencia muestra cómo el patrimonio musical tradicional no tiene fronteras. Una melodía vinculada a un pequeño lugar de la montaña asturiana puede convertirse, a través de su transmisión, en un punto de encuentro entre personas de procedencias muy diferentes enseñando a todos la universalidad del lenguaje de la Música. La música tradicional, pilar del territorio, memoria del mismo se convierte en herramienta que conecta con los demás territorios.
Durante unos minutos Tene estuvo presente en Barcelona: en la música, en la danza y en las voces de quienes hicieron suyo ese repertorio. Y quizá ese sea una de las mejores cosas de la música tradicional junto a conservar la memoria, viajar por el mundo sin dejar de contar quién eres y de dónde vienes.

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