Redacción/Trubia
El pasado 18 de agosto, el trubieco Eduardo Morais, que durante el confinamiento mantuvo alta la moral de los vecinos con su acordeón, sufrió un desmayo en el vestuario de la fábrica donde trabaja, Así empezó una pesadilla que le ha llevado a perder la movilidad, debiendo utilizar silla de ruedas; a hablar con dificultad y a perder la vista de un ojo. Se trata de un problema neurológico que requiere un abordaje «multidisciplinar», un tratamiento que no le pueden dar en el HUCA ni en la red de hospitales públicos. Según el llamamiento que ha lanzado en redes sociales, le han informado de que sólo se podría tratar en una clínica privada de Madrid, pero le han denegado el traslado y posterior tratamiento, y le derivan a que solicite prestaciones por dependencia. «Yo quiero recuperar la salud. Tengo 35 años, dos hijas de 10 meses y 4 años, y no quiero pagas ni prestaciones ni jubilaciones, quiero recuperarme, si hay tratamiento», clama el trubieco, en un llamamiento que ha encontrado enorme eco entre los vecinos y se ha compartido más de 12.000 veces en Facebook.
La iniciativa ofrecerá una charla sobre alimentación antiinflamatoria, un taller de etiquetado de alimentos, una…
La prueba regresará el 20 de diciembre con novedades en el programa, entre ellas la…
La Mata y el Ramón Areces han sido distinguidos por el Consorcio de Gestión de…
La actividad, dirigida a niños y niñas de 4 a 12 años, se desarrollará de…
La empresa Arposa 60 realizará los trabajos, que se prolongarán durante siete meses La AS…
El concejo acogerá el sábado un proyecto sobre las migraciones y éxodos en el medio…