Redacción/Grado
Pilar, una usuaria del centro intermunicipal de servicios sociales de Proaza, volvió esta semana a recordar los cuentos de su infancia, para contárselos a los más pequeños del concejo, los niños y niñas de la escuela infantil, que abrió sus puertas este curso. No sérá la única: gracias a la colaboración entre la dirección de la escuela y el programa Rompiendo Distancias, una vez al mes los usuarios del centro acudirán a contar cuentos a la escuela. Es una actividad que une a dos generaciones, los más pequeños y los más mayores, «y es muy enriquecedora para todos. Para nuestro alumnado porque pueden disfrutar de la atención y dedicación de las personas mayores. Para las personas mayores porque se contagian de la alegría y vitalidad de los más pequeños. Además, este tipo de experiencias les hace sentirse útiles». Los pequeños le hicieron un regalito a Pilar, una manualidad, para agradecerle la visita. Este año los encuentros se limitarán a cuentacuentos, por la pandemia, pero en cursos futuros podrían hacerse otro tipo de actividades.
La empresa alega que no se le podía exigir estar de alta del IAE porque…
La cita ganadera, que debía celebrarse los días 4, 5 y 6 de septiembre, se…
La empresa de productos asturianos busca trabajadores para su planta de La Espina Imagen promocional…
El Consistorio asegura que las etapas 18 y 19 del Camino Natural de la Cordillera…
La candidatura exhibirá su proyecto en la FIDMA para reforzar la carrera hacia 2031 Redacción/…