Redacción/Grado
Un perro escorriendo a un gallo. Una situación habitual en cualquier pueblo asturiano ha resuelto uno de los enigmas del Ayuntamiento de Santo Adriano, y, quizá, ha evitado una inundación que podría haber afectado a una de las joyas del patrimonio asturiano, Santo Adriano de Tuñón, iglesia prerrománica declarada Patrimonio de la Humanidad.
El caso comenzó el pasado jueves, cuando un perro decidió perseguir al gallo de unos vecinos. El animal, asustado y conocedor del pueblo, desapareció bajo el subsuelo, y dejó al perro ladrando. Cuando sus dueños fueron a por él, no le encontraron, pero sí localizaron una canal de piedra, que pasa por debajo de las casas y que estaba completamente atascada y embalsaba agua, ya que dentro había una gran fuga de suministro. «Llevábamos meses buscando la fuga que disparaba el consumo de agua en Tuñón, y resulta que estaba aquí. Lo más grave es que podía haber causado una inundación que afectara a Santo Adriano de Tuñón, y al pueblo», asegura el alcalde, Jesús Muñiz. Para reparar la fuga el pueblo estuvo 14 horas sin agua, y el lunes comenzará el desescombro y limpieza de la canal, que recoge aguas de escorrentía. Por ahora, y para consternación de sus dueños, «que no lo dan por 50 euros», el gallo no ha aparecido.
La empresa alega que no se le podía exigir estar de alta del IAE porque…
La cita ganadera, que debía celebrarse los días 4, 5 y 6 de septiembre, se…
La empresa de productos asturianos busca trabajadores para su planta de La Espina Imagen promocional…
El Consistorio asegura que las etapas 18 y 19 del Camino Natural de la Cordillera…
La candidatura exhibirá su proyecto en la FIDMA para reforzar la carrera hacia 2031 Redacción/…
Ver comentarios
se merece un monumento el gallo,si aparece.
Puede que siga investigando.
Y que lo libren de la cazuela.
Muy interesante, deberían conservar esta Construccion patrimonio de la humanidad en buen estado