Publicado el: 13 Nov 2021

Dimite la ingeniera jefe de la obra de la autovía a La Espina en medio de la polémica de los plazos

En dos años han sido tres los jefes de obra que se han marchado por distinas razones, en un ambiente de presión e incertidumbre por los numerosas incidencias que dejan en el aire la culminación de los trabajos tal como estaban proyectados

Los trabajos en la A-63 se están realizando hasta por la noche / M. J.

M. Jiménez /  Salas

Algo pasa con la autovía del  Suroccidente. Un gallego diría que son cosas de meigas. El caso es que a la tremenda polvareda levantada en las últimas horas tras el manifiesto suscrito por alcaldes de los concejos afectados y  por la más que posible suspensión del proyecto de doble vía hasta La Espina, desvelada por LA VOZ DEL TRUBIA,  se une ahora la dimisión de la ingeniera jefe de la adjudicataria encargada de desarrollar los trabajos en la A-63.

Y no queda ahí la cosa, si nos remontamos en el tiempo y hacemos balance, desde el 19 de  noviembre de 2019 son tres ya los jefes de obra que han desfilado por los caminos que conducen de Salas a La Espina para ejecutar el proyecto de carretera, una vía a todas luces rodeada siempre de un mal fario.

Según ha podido saber LA VOZ del TRUBIA, son varios los condicionantes que han ocasionado este rosario de ceses, traslados y dimisiones. Por un lado la presión social que están sufriendo los responsables técnicos, que cada día se enfrentan a una situación de perjuicio evidente para los conductores y vecinos de estas comarcas, un malestar que en el día a día, en los supermercados, en las cafeterías, en las calles del occidente es cada vez más palpable.

Por otro lado, el deterioro de las relaciones entre los trabajadores de la empresa contratada por el Ministerio de Transporte para controlar la ejecución fiel del proyecto presentado en la licitación, y la contrata que se encarga de la realización de los trabajos.  En las últimas horas fuentes consultadas por este periódico confesaban sotto voce que las diferencias entre los trabajadores de las dos empresas parecían trascender a lo personal, con lo que ello conlleva para una intervención de este tipo, en el que la comunicación debe ser fluida y basada en la confianza.

Y por último, la desconfianza que parece aflorar entre el ejecutivo central y la empresa licitadora en virtud a las deficiencias del puente de la Barrosa. Unas irregularidades incomprensibles  para muchos que están ocasionando el desvío de la A-63 por la antigua N-634 a las puertas del invierno, en una comarca afectada por las nieblas  y la humedad cada año a partir de noviembre. El propio consejero de Medio Rural asumió la sustitución del puente como un hecho “extraño” y de difícil justificación mientras que el regidor sálense calificó el retraso de los trabajos en el entorno de Godán de “revoltura” por asemejarse a un “desierto”.

Pese a que en los últimos días el Ministerio ha contraatacado asegurando que la obra sigue su ritmo y que los objetivos se cumplirán, lo cierto es que el borrador de presupuestos confirma que a corto plazo no está prevista la prolongación hasta La Espina más allá del tramo ya licitado, hasta el viaducto de El Regueirón, ya que no se contempla ninguna partida en el año 2023 y siguientes.

El presupuesto reserva para el tramo Cornellana-Salas 11,2 millones de euros para 2022, y 4 millones de euros para 2023. Para la segunda calzada Salas-La Espina, consigna 2,8 millones para 2022, y no reserva ninguna partida plurianual, para 2023 y siguientes. Esto implica que a día de hoy no hay una proyección presupuestaria que reserve fondos para la obra, lo que confirma que a corto plazo los trabajos no están en las previsiones presupuestarias del Ministerio.

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